QUIEN QUIERA CEUTA QUE LA PIDA
QUIEN QUIERA CEUTA QUE LA PIDA
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© Fernando Garrido, 18, VIII, 2026
Alguien cree que después de SNCHZ va a haber España o, aún peor, ¿existirá un después?
Ceuta es la constatación de que España ha sido vendida y ocupada por nuevos propietarios. Pero sólo es una parte del reparto y no la primera del desguace y la subasta que se está llevando a cabo en los últimos años, aunque la compra venta del Estado ya había comenzado, sucedía, tiempo atrás.

El señor de la Ceja y el cacique de la Mancha, junto a baronías desleales periféricas, ya estaban especulando a inicios de siglo en una gigantesca operación territorial inmobiliaria de dimensiones nunca conocidas e insólitas en un país democrático, a manos de una asociación criminal electa instalada en el poder.
El sistema autonómico es la espita en mala hora abierta en la Constitución, para lo que muy probablemente no tenga vuelta atrás. Es decir, el Estado español sufre un proceso de falimiento inducido desde la centrifugación autonómica, que ha ido adquiriendo la fuerza capaz y suficiente para el desmantelamiento del mismo.

El Estado, lo estamos viendo cada vez con mayor claridad, ya no responde. Ceuta es la última gran evidencia de un Estado fallido, en desguace, tan a propósito y casi perfectamente planificado que no atiende sino a las dinámicas de un reparto a pedazos, donde los golpes de hechos consumados, delictivos, otorgan los títulos de propiedad en cada caso.

«Quien quiera su trozo que lo pida»; es este el eslogan comercial que rige el actual destino de España uncido a SNCHZ, porque ha hecho del Estado español la propia mercancía de cambio para ejercer un poder infrademocrático, transaccional, subversivo y, por supuesto, no menos criminal e ilegítimo, para lo cual toda una trama gubernamental, corrupta, está implicada y es partícipe beneficiaria del golpe multidireccional contra el sistema y sus instituciones.

El Tribunal Constitucional es la última instancia prevista para la liquidación definitiva que, llegado el momento adecuado de gracia, declare del todo inconstitucional la propia Constitución para la salvación y perpetuidad de SNCHZ y la trama que lo acompaña a petición y entrega a cada cual de su pedazo. «Quien quiera Ceuta que la pida», Mohamed, se la pidió y ya la tiene bien ocupada.











