EL REEMPLAZO PRIORITARIO

F. Garrido • 27 de abril de 2026

EL REEMPLAZO PRIORITARIO


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© Fernando Garrido, 27, IV, 2026

 

Acabo de llegar a casa, encuentro que me han pasado bajo la puerta una notificación de Correos. Es para que acuda en persona humana a su oficina a retirar una carta certificada bajo firma. El repartidor no ha podido entregármela por hallarme ausente. Miro el remite: Juzgado de 2ª Instancia de lo Penal.

Nadie piense que esto es un relato de ficción, me sucedió antes de ayer.

No puede ser, qué he hecho, de qué se me acusa, voy a enloquecer. Observé el aviso con detenimiento, respiro, la notificación no es para mí. Pero lleva el nombre de un tal Mohamed, y de nuevo dejo de respirar, me quedo helado, porque ese fulano, al parecer, se ha domiciliado en mi casa. La dirección está clara: calle, número, piso y código postal.

Sí, en efecto, el domicilio es este, exactamente el mío. Qué diablos sucede, cómo es posible. E inmediatamente pienso, ah..., no seas tan malpensado, debe de ser uno de esos amables moros, otra persona humana, con delitos pendientes que sin embargo viene a ayudarme, a sostenerme, a convivirme, a pagar la sanidad, las pensiones, las tramas y todo eso, según escucho decir cada día a los sabelotodo encargados de crear un nuevo estado de opinión que ha venido a sustituir al caduco estado de derecho. De tal modo que África se nos llega para el necesario reemplazo social de la mayoría autóctona facha por gentes marronas extranjeras.

Al igual que varios cientos de miles de nuevos nacionalizados que votarán en las próximas Generales sin haber puesto un pie aquí, ni haber pagado un solo impuesto en el país sobre el que, sin embargo, se les concede el derecho a decidir el próximo gobierno. Sólo desde Argentina serán cerca de medio millón de votantes agraciados y agradecidos a quien les ha concedido el honor...

Ya comprendo ahora: yo seré, por lo visto, uno de esos españoles indeseables que han de ser reemplazados mediante la desamortización de mi ciudadanía, pero sosteniendo el coste y necesidades de las presuntas buenas gentes que vienen a sustituirme.

Nada nuevo, en los regímenes totalitarios el reo ha de pagar de su bolsillo las costas de su condena y ejecución, mientras los demás callan y quedan conformes porque creen que a ellos no les llegará.

Así, por ejemplo, la Conferencia Episcopal, en boca de su portavoz y persona humana, don Francisco César García Magán, ha declarado que "cuando se quiere anular, excluir o eliminar al otro, la Iglesia no está ni puede estar ". Suena bien, sí, salvo que monseñor se refiere al material humano inmigrante, útil al suculento negocio de la caridad y la sustitución social para lo cual, según dice, la "prioridad del evangelio" está por encima de la "prioridad nacional". Allá ellos, cuando a no tardar sea aplicada la prioridad del arraigo coránico evangélico de la Huma, sobre la Iglesia católica de desarraigo nacional.

Siempre hay tontos útiles que no ven cómo ellos están en la lista prioritaria de los sustituidos.

Yo de momento, marcho a comisaría a denunciar a ese sujeto humano de la Huma sustitutiva y prioritaria.

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